Cómo pasar una Navidad sostenible

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La solución más sencilla y seguramente la más efectiva sea esta: vete a casa y no vuelvas a salir hasta el 7 de enero. Claro que este no es muy buen consejo por diversos motivos que no viene a cuento enumerar. No os preocupéis: tenemos otros muchos que daros y que no pasan por la autocuarentena.

Cuando se aproxima la Navidad a muchas de nosotras, que apostamos por lo sostenible, lo ecológico y lo cercano, se nos ponen los pelos de punta y casi nos dan más ganas de disfrazarnos de Jack Skeleton y hacer como en la película de Tim Burton. Y es que parece imposible escapar de esos millones de estímulos que nos llaman a comprar, usar y tirar; a gastar, a comer y beber hasta hartarnos y, en general, a vivir como si el mañana no existiera. Pero claro que existe: se llama Cuesta de Enero y no solo la notan nuestros bolsillos, también nuestra salud y nuestra conciencia.

Para una Navidad sostenible, consulte con su conciencia

Claro que es una época para disfrutar de la familia, de las fiestas, de la buena comida y bebida… pero eso no significa perder el norte, ni dejar de hacerlo acorde con nuestros valores. Hay formas de escapar de la trampa. Os sugerimos unas cuantas cosas para pasar una Navidad sostenible sin convertiros en seres antisociales y huraños.

  1. Crea tu menú ecológico y de temporada:

Adapta tu menú navideño a la temporada, utilizando siempre productos frescos y ecológicos. También es sensato anticipar tus compras a la subida de precios en aquellos alimentos que puedas congelar o conservar, como la carne. Si lo tuyo es el pescado y el marisco fresco (una costumbre muy navideña) échale un vistazo a esta guía elaborada por Ecologistas en Acción. Y recuerda que el pequeño comercio siempre está a mano.

  1. Decoración navideña: la imaginación al poder.

Reutiliza, recicla y transforma materiales para tener unos adornos navideños únicos y, además, sin gastar un duro. Si quieres poner luces, que sean LED. Aquí tienes unas cuantas ideas. Te suplicamos que te reeplantees también si es necesario tener un árbol natural que 15 días después va a ir a la basura.

  1. Regala con cabeza

Al igual que con la comida, este es uno de los grandes dilemas de la Navidad. ¿Qué regalamos y a quién? Para extender tu Navidad sostenible también a tus regalos, haz tus compras a lo largo del año, y así evitarás pagar más por lo mismo. Si ya es demasiado tarde, recuerda que en estas fechas abundan también las ferias de artesanía y de pequeños productores. Entérate de algunas de las últimas de este año y haz tus compras sin intermediarios. Acuérdate en estas fechas de todas esas tienditas y pequeños proyectos sostenibles que tienes cerca o que conoces por amistades: lo local necesita que confiemos en su potencial para sobrevivir. Por último, no regales por regalar o por quedar bien con alguien: busca algo que necesite o que esté de acuerdo con sus gustos.
¡Ah! Recuerda esas toneladas de basura generadas por los envoltorios y embalajes de los regalos: minimiza en lo posible lo que tú sumas a esa carga.

Un regalo es además una oportunidad de plantar semillas en las conciencias: cuéntale a esa persona la historia de su regalo, quien lo ha hecho, por qué lo has elegido para él/ella y por qué es especial. Gente pequeña, haciendo cosas pequeñas (en este caso, un regalo de Navidad) pueden cambiar el mundo.

 

  1. Ayuda en tu entorno (¡no sólo en Navidad!)

Durante estas fechas, el Buenismo campa a sus anchas. Y en este caso, nos gustaría que NO fuera un “producto de temporada”. Todas las sugerencias que os ponemos a continuación valen para ahora y para cualquier época del año, siempre están frescas y son más saludables (para tí y para quienes te rodean) cuanto más se practican. Quizás es un buen momento para empezar a echar una mano.

  • En los comedores sociales: además del servicio habitual, hacen lo imposible para ofrecer algo especial en Nochebuena. También tienen mucha más gente, ya que no sólo van las personas que viven en la calle: mucha gente mayor que vive sola prefiere cenar esa noche en grupo, aunque sea con completos desconocidos. Entérate quién organiza esto en tu zona y mira si puedes echar una mano en algo. Hay organizaciones diversas que manejan información o gestionan estas iniciativas. Pregunta en la asociación de vecin@s de tu barrio, en el ayuntamiento (en Madrid hay algunos públicos), en los centros sociales, etc.
  • Revisa tu armario y dona toda la ropa de abrigo que no utilices. Hay multitud de formas de hacerla llegar a donde hace falta.
  • Mucha gente se traslada durante la Navidad para ver a familia, amigos…. intenta racionalizar tus desplazamientos compartiendo coche o utilizando transportes colectivos. Dentro de la ciudad, al igual que el resto del año, apuesta por la bici o por el transporte público. Caminar también es una buena opción para compensar las comilonas que se acumulan queramos o no.

¿Y tú, tienes trucos para mantenerte a raya durante la vorágine navideña? ¡Cuéntanoslos!

Y sobre todo: disfruta, sonríe y pasa una Feliz y Sostenible Navidad

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